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Dios no está en silencio

Dios habla solo por La Biblia

Entiende esto, por favor:

Dios nos habla únicamente por medio de la Biblia. 

Jesús es la Palabra de Dios que un día llegó al mundo que Él mismo creó.

Lo primero que debes entender es que Dios no está en silencio. Lo que sucede es que el mundo no lee la Biblia, y por eso no escucha la voz de Dios. Pero Dios sigue hablando. Basta con que leas atentamente Su Palabra, y escucharás Su voz.

La Palabra en el principio

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.”

(Juan 1:1-5)

Juan nos revela que el Verbo (la Palabra) se encarnó: Dios tomó forma humana, sin dejar de ser Dios.

Jesús nació de María, una joven virgen temerosa de Dios. No era santa ni perfecta, solo obediente y dispuesta. Cuando Dios le pidió su vientre para obrar un milagro, ella creyó, aun sin entender cómo sucedería.

“Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”

(Juan 1:9-12)

Jesús es la Biblia viva

Por lo que escribe Juan, sabemos que Jesús es la Palabra, la Luz del mundo, el Autor de la vida.

Podemos afirmar con certeza que Jesús es la Biblia hecha carne. Si rechazas la Biblia, rechazas a Jesús. Porque Él es el Verbo Divino, es el mensaje eterno de Dios para la humanidad.

El testimonio eterno de Jesús

Jesús mismo habló de la eternidad de Su Palabra:

“El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”

(Marcos 13:31)

Él no solo habla Palabra de Dios; Él es la Palabra de Dios. Su voz no es temporal, es eterna.

Desde la creación hasta el fin, Sus palabras prevalecen y permanecen.

El profeta Isaías ya lo había anunciado:

“La hierba se seca, la flor se marchita, ¡pero la Palabra del Señor permanece para siempre!”

(Isaías 40:8)

Jesús también prometió vida a quien lo escuche y crea en Él:

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.”

(Juan 5:24)

Edificar sobre la Roca

“Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, les indicaré a quién es semejante:

Es semejante al hombre que, al edificar una casa, cavó y ahondó, y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. 

Mas el que oyó y no hizo, es semejante al hombre que edificó su casa sobre tierra, 

sin fundamento; 

contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.”

(Lucas 6:47-49)

Quien escucha y obedece la Palabra, edifica su vida sobre un fundamento firme: Jesús.

Pero quien desoye o desprecia la Biblia, construye sobre arena, sin seguridad de la salvación eterna.

Jesús, el único camino

“Yo soy el camino, y la verdad, y la vida;

nadie viene al Padre, sino por mí.”

(Juan 14:6)

No hay salvación aparte de Jesús. No hay verdad fuera de Su Palabra. Cualquier otro intento de alcanzar a Dios es vano.

La Cruz, una locura

El mensaje de la cruz sigue siendo una locura para el mundo en el presente, pero es poder de Dios para los verdaderos creyentes.

Algunos, por ignorancia o soberbia, dirán que el mensaje bíblico es de locos, dirán que es una tontería, no me preocupa lo que ellos ahora digan. Me preocupa lo que diga el Autor, al final de los días.

“La palabra de la cruz es locura para los que se pierden; mas para los que se salvan, esto es, para nosotros, es poder de Dios.”

(1 Corintios 1:18)

No te avergüences del Evangelio. No te avergüences de la Biblia. Jesús dejó claro lo que sucederá con quienes lo hacen:

“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá;

y todo el que pierda su vida por causa de mí, este la salvará.

Pues, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde o destruye a sí mismo?

Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras,

de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su gloria,

y en la del Padre, y de los santos ángeles.”

(Lucas 9:24-26)

Hay algo que dijo Pablo alguna vez y ahora con mis palabras lo diré otra vez porque sé que así es.

No me avergüenzo de creer y compartir el mensaje del Evangelio porque es Salvación de Dios para el que es Judío y para el que no lo es. (ver Romanos 1:16,17)

Yo sé en quién he creído, se muy bien a quién sigo y no tengo dudas que Él volverá para llevarnos a la Eternidad.

Me llamarán fanático. 

Me dirán que estoy loco.

Pero si te digo que Dios habla solo por la Biblia, sé muy bien que no me equivoco.


Cuidado con los falsos mensajes

Vivimos tiempos peligrosos.

Pablo le advirtió a Timoteo lo que el Espíritu reveló:

“El Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos se apartarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.”

(1 Timoteo 4:1)

Ten cuidado con lo que oyes, con lo que lees, con lo que consumes en redes sociales.

Filtra todo con la Palabra.

Escucha solo la voz de Dios, que habla hoy a través de la Biblia.

No cambies La Palabra, no toques los versos sagrados, no alteres el mensaje original, porque si lo haces lo vas a lamentar en el día final.

Recuerda la advertencia de Juan: 

"Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.
El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.

(Apocalipsis (de Juan 22:18-20)

Gracias por leer este mensaje. Gracias por acompañarme en este viaje de reflexión.

Espero de todo corazón que estas verdades hayan encendido algo en tu interior.

Anota está Cita final, son unas palabras escritas por John Wycliffe, quie tradujo por primera vez la Biblia al Inglés.

“Las Escrituras son la máxima autoridad, la lámpara que alumbra en la oscuridad.”

— Juan Wycliffe


Que Dios ilumine tu entendimiento.

@Gerwuer

Disfruta el agua de tu propio pozo. Proverbios 5:15

Proverbios 5:15
Disfruta del agua de tu propio pozo

Disfruta mucho de tu cisterna. Bebe solo de tu propio pozo y no salgas a probar el agua de otro lugar porque terminarás muy mal.
Tan peligroso como tomar veneno es beber del agua de un pozo ajeno.
Acepta el consejo que aquí te dejo: 

Deja de andar mirando el agua de tu vecino. Si tienes tanta sed, consigue tu propia cisterna.

Puede ser que no logres entender lo que estoy diciendo, por esto te propongo que leas a continuación lo que dice el capítulo 5 en el libro de Proverbios.

Proverbios 5

Hijo mío, presta atención a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído,
para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia. 

Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite; mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como una espada de dos filos.

Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al sepulcro. Sus caminos son inestables; no los reconocerás, si no consideras el camino de vida.

Ahora pues, hijo, escúchame, y no, te apartes de las razones de mi boca.

Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa; para que no le des a los extraños tu honor, y tus años al cruel; no sea que extraños se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño; y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, y digas:

«¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión; no escuché la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído! Casi en todo mal he estado, en medio de la sociedad y de la congregación.»

Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo.

¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas?

Sean para ti solo, y no para los extraños contigo.

Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela.

Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.

¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás el seno de la extraña?

Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Dios, y Él considera todas sus veredas.

Prenderán, al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado.

El morirá por falta de corrección, y errará por lo inmenso de su locura.

(Proverbios 5:1-23)


Salomón, con la sabiduría de Dios, habla del dolor amargo que viene para todo el que rechaza el consejo y menosprecia la reprensión. 

Si hoy te dejas llevar por la seducción del pecado, mañana terminarás llorando con el corazón destrozado.

La mujer extraña tiene labios de miel, tiene ojos bonitos y un cuerpo escultural, pero si te llega a besar te clavará un puñal. No te dejes engañar y escápate de esa mujer que ves tan hermosa pero que no es tu propia esposa.

Antes de terminar quisiera aprovechar para dejar un consejo final que es fundamental y está dirigido a  toda mujer que pueda estar leyendo.

Si tú eres una Fuente pura, como agua de manantial, no permitas que los animales te contaminen con sus asquerosidades. 

Si por el contrario, eres una cisterna que ya tiene propietario, no des tu agua a ningún extraño.

Si tristemente tus aguas ya están muy turbias, si los animales te han pisoteado. No todo está arruinado. Puedes acudir al agua de la Roca que purifica a todo el que la toca.

Sea cual sea tu condición, seas hombre, seas mujer, seas lo que tú crees ser, quiero decirte que con Jesús puedes volver a nacer. 

En Jesús hay misericordia, gracia, perdón pero sobre todo hay restauración y salvación.

Con Jesús es posible volver a empezar si te atreves a creer en Él y seguirle de verdad. 

Si ahora te vuelves a Dios buscando su perdón, si confías en Jesús como tú único mediador, te aseguro que tendrás la Salvación y la Vida Nueva que Él prometió.

Gerwuer 
Amar La Biblia

Para el dolor que ahora sientes.

Su gracia es suficiente. 

“Tres veces le pedí al Señor que me quite el tormento, pero Él me dijo: «Mi gracia y nada más, es lo que necesitas para esta dificultad, pues mi poder se perfecciona en tu  debilidad.» Por lo tanto, con mucho gusto me quiero gloriar en mis debilidades, para que el poder de Cristo se haga evidente.”
(Ver 2 Corintios 12:8-9)

Estas son palabras de Pablo y demuestran con claridad como la fe lo sostuvo aún en medio de la mayor dificultad.

A nadie le agrada pasar por pruebas. Todos queremos que Dios responda a la oración y cambie la situación. Sin duda Pablo no es ninguna excepción. Él tampoco quería el sufrimiento, pero aprendió a dar gracias y a estar contento. De esa forma experimentó la fortaleza suficiente para seguir adelante, sobrellevando la carga diariamente.

La fe que decimos tener solo se puede ver cuando llega la adversidad, cuando se hace evidente nuestra incapacidad, cuando nos vemos rodeados por la oscuridad y aún así nos mantenemos en la misma dirección, de rodillas y en oración, confiando en la Palabra del Señor.

Cuando estés triste, busca consuelo en la palabra del Señor. Cuando te sientas débil, recuerda que Su gracia es todo lo que necesitas para soportar. La fuerza de Dios te sostendrá en tu mayor debilidad.

Cualquiera sea la situación en la que te puedas encontrar, te sientas bien o mal, nunca le des la espalda al buen capitán que tiene el poder de controlar el viento y el mar. Quédate a su lado y siempre estarás a salvo.

Gerwuer ⛵️


CONFIARÉ EN TÍ

“Aún cuando no se mueven
los montes frente a mí.
Aún cuando no se abren
las aguas hoy aquí.
Aún cuando no hay respuesta
de mi clamor a ti.
CONFIARÉ, CONFIARÉ,
CONFIARÉ EN TI”